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SERENIDAD

La tranquilidad de la mente es una de las bellas joyas de la sabiduría, es el resultado de un esfuerzo largo y paciente en el dominio de sí mismo. Su presencia es indicadora de una experiencia madura, y de un conocimiento más que ordinario de las leyes y el funcionamiento del pensamiento.

Un hombre alcanza la tranquilidad en la medida que se entiende a sí mismo como un ser que evoluciona del pensamiento. Para tal conocimiento necesita entender a los otros como el resultado del pensamiento, y mientras desarrolla el entendimiento, y ve con mayor claridad las relaciones internas de las cosas por la acción de causa y efecto, cesa su agitación, su enfado, su preocupación y su congoja, y permanece en equilibrio, inalterable, sereno.

El hombre calmado, habiendo aprendido cómo gobernarse, sabe cómo adaptarse a otros; y estos, a su vez, reverencian su fortaleza espiritual, y sienten que pueden aprender de él, y confiar. Cuanto más tranquilo sea un hombre, mayor es su éxito, su influencia, su poder para el bien. Aún el mercader ordinario encontrará que la prosperidad de sus negocios crece mientras desarrolla un mayor dominio de sí mismo y ecuanimidad, pues la gente siempre ha de preferir hacer tratos con un hombre cuya conducta sea firmemente estable.

El hombre fuerte y calmado es siempre amado y reverenciado. Es como un árbol que brinda sombra a una tierra sedienta, o una roca en la que resguardarse de una tormenta. ¿Quién no ama un corazón tranquilo, una vida dulcemente templada y balanceada? No importa si llueve o hay sol, o qué cambios ocurran en el poseedor de estas bendiciones, pues serán siempre dulces, serenos y calmados. Aquel equilibrio de carácter que nosotros llamamos serenidad es la lección final de la cultura; es el florecimiento de la vida, el fruto del alma. Es precioso como la sabiduría, ha de ser más deseado que el oro – sí, más que el fino oro. Cuán insignificante se ve quien sólo busca el dinero en comparación con una vida serena – una vida que mora en el océano de la verdad, por debajo de las olas, fuera del alcance de las tempestades, ¡en Eterna Calma!

Cuánta gente conocemos que envenena sus vidas, arruina todo lo que es dulce y bello con un temperamento explosivo, destruyen el equilibrio de su carácter, ¡y hacen mala sangre! Es una cuestión si la gran mayoría de gente no arruina sus vidas, y estropea su felicidad por falta de dominio de sí mismos. Cuán poca gente conocemos en la vida con un carácter balanceado, que tiene ese exquisito equilibrio que es característico de un carácter refinado.

Sí, la humanidad emerge con pasión descontrolada, es turbulenta con amargura ingobernada, está casi arruinada por la ansiedad y la duda. Sólo el hombre sabio, sólo aquel cuyos pensamientos están controlados y purificados, hace que los vientos y las tormentas del alma le obedezcan.

Almas sacudidas por la tempestad, donde quieran que estén, sea cual fuere la condición bajo la que viven – en el océano de la vida las islas de dicha sonríen, y la orilla soleada de tu ideal espera tu venida. Mantén tu mano firme sobre el timón de tus pensamientos. En la barca de tu alma se reclina el Maestro al mando; sólo esta dormido; despiértalo. El control de ti mismo es poder; el Pensamiento correcto es maestría, la Calma es poder, dentro en tu corazón, “la Paz sea contigo”.

MENSAJE DE FIN DE AÑO

TERMINA EL 2011 Y EMPIEZA UN NUEVO AÑO LLENO DE OPORTUNIDADES DE CRECIMIENTO.

GUARDA CON CELO TODO LO QUE HAZ APRENDIDO Y LIBERA TODO SUFRIMIENTO QUE TE

HAYA PODIDO PROVOCAR ESE APRENDIZAJE.

ESTAS SON FECHAS DE REFLEXIÓN,DE INTERIORIZACIÓN Y DE PREPARARSE PARA EL RENACER DE

LA PRIMAVERA .ES UN BUEN MOMENTO PARA HACERLO,AL MENOS ES UNA ÉPOCA DEL AÑO EN QUE

LAS MAYORÍAS DE LAS PERSONAS TIENEN BUENOS DESEOS Y SE GENERA UNA GRAN FUERZA POSITIVA

EN TODO EL MUNDO.HAZ QUE SEA NAVIDAD TODOS LOS DÍAS,TEN SIEMPRE BUENOS DESEOS PARA TODOS,

PENSAMIENTOS POSITIVOS,APROVECHA CUALQUIER PARA SER AMABLE,PARA AYUDAR A LOS DEMÁS.

¡QUE EL 2012 TE DEPARE MAYOR SABIDURÍA Y FELICIDAD¡

CON MUCHO CARIÑO LES ENVIAMOS ESTA RECETA ESPECIAL PARA LA FAMILIA

INGREDIENTES

2 DEDOS DE PACIENCIA

1 TAZA DE BONDAD

4 CCHARADAS DE BUENA VOLUNTAD

1 PIZCA DE ESPERANZA

1 DOSIS DE FE…

AGREGAR

2 PUÑADOS DE TOLERANCIA

1 CUCHARADITA DE SIMPATÍA

1 CUCHARADA DE ESA PLANTA RARA LLAMADA HUMILDAD

Y MUCHO BUEN HUMOR.

CONDIMENTA TODO

CON MUCHO AMOR.

DEJA COCER A FUEGO LENTO Y TENDRÁS UNA…

FAMILIA FELIZ……..¡¡¡

TRES CAMINOS

El sendero de la felicidad es tan amplio, que toda la humanidad cabría en él, si tan sólo supiera mantenerse en el presente. El pasado, el presente y el futuro, se asemejan a tres caminos que flotan en el espacio. El sendero de en medio es el presente, es un sendero firme, quieto, no se mueve, es el ser humano el que camina sobre él, es el ser humano el que avanza.

El sendero de la izquierda es el sendero del futuro, el de los sueños y las fantasías, el de las angustias y de los temores; ese sendero arranca al hombre del presente y lo lleva vertiginosamente hacia el futuro, ahí el hombre no camina, es el sendero el que se mueve, pero tan sólo se mueve un espacio y después da vuelta sobre sí mismo, dejando caer a la persona nuevamente sobre el sendero quieto del presente, el camino vuela, pero siempre regresa al mismo punto, dejando al ser humano con la sensación de no haberse movido ni un centímetro del lugar en que se encontraba.

El sendero de la derecha, es un sendero que se mueve igualmente, pero hacia atrás, arranca al hombre de su presente y lo lleva sumergiéndolo en tinieblas, presentándole imágenes fantasmagóricas, alguna agradables y otras llenas de crueldad y de dolor; ese camino igualmente se mueve, aunque más lento, y en donde las escenas se vuelven, o más dolorosas, o más agradables; parece como si el sendero se detuviera, permanece unos instantes quieto mientras las imágenes embelesan a la persona, y, repentinamente, el piso se desvanece, las imágenes desaparecen y la persona regresa estrepitosamente al sendero original del presente.

Sólo el camino del centro, aquél que está quieto, es el único seguro, el único firme, y en él, el hombre puede caminar y sentir realmente que está avanzando. Detrás de esta alegoría se encuentran muchas claves para meditar en el futuro y en el pasado, y aprender a valorar el presente.

GIFT CARD “TERAPIA ANTI-ESTRÉS”

Regala esta Navidad una Gift Card a tu familia y amigos.

 

La ansiedad y el estrés son un problema creciente al día de hoy en que  la vida es tan  apresurada y cada vez  tenemos más cosas porque preocuparnos.

 

Les ofrecemos  una Gift Card para esta Navidad como un regalo para  aquellas  personas  que  sientan la necesidad de liberarse del estrés

 

Ofrecemos diversas técnicas para reducir el estrés. Se pueden combinar entre sí o bien adaptar a cada individuo la que sea más afín a sus necesidades.

 

Incluye 3 sesiones de Terapias Bioenergética, en las que se combinan diversas técnicas de la Medicina Ancestral las que ayudan a relajar aquellas

 

tensiones acumuladas    por el exceso de trabajo ,los niños o las obligaciones del diario vivir que se

 

manifiestan en forma  ,dolor de cabeza o insomnio.

 

La Terapia Anti-estres Bioenergética  funciona  a nivel preventivo como también a nivel físico

 

eliminando los efectos causados en el organismo por el estrés usando para ello distintas técnicas como Reflexología, Digtopuntura,Acupuntura,masaje

 

entre otras  ,las que actúan en forma natural y directa movilizando la energía vital de la persona.

 

Valor Gift Card Anti-estrés : $40.000.

 

Es válida por 3 Sesiones de una hora de duración cada una en nuestro Centro Eslabones de Paz ubicado en Larrain 6642/Of 201

 

Para adquirir esta Gift Card puedes contactarnos a nuestro telefono 94790901 o vía Mail louisehaychile@gmail.com

 

Paz y amor

 

Blanca

 

Louise Hay Chile/Eslabones de Paz

¿Porqué no te conoces a ti mismo?

 


Debería ser la cosa más sencilla del mundo y se ha vuelto difícil, lo más difícil. Co­nocerse se ha vuelto casi imposible. ¿Dónde está el error? Tienes la capacidad de conocerte. Tú estás ahí, la capacidad de cono­certe también está ahí. Entonces, ¿qué ha sucedido? ¿Porqué la capacidad de conocer no puede volverse hacia sí misma?

Sólo hay un error, y a menos que lo arregles, seguirás sin sa­ber quién eres. Y el error es que se ha creado dentro de ti una di­visión. Has perdido tu integridad. La sociedad te ha convertido en una casa dividida ‘ dividida en contra de ti mismo.

La estrategia es sencilla; una vez que la hayas entendido, puedes eliminaría. La estrategia consiste en que la sociedad te ha dado unos ideales de cómo deberías ser, Y te los ha inculcado tanto, que siempre estás interesado en el ideal «cómo debería ser», olvidándote de quién eres.

Estás obsesionado con el ideal futuro y te has olvidado de la realidad presente. Tus ojos están mirando al futuro lejano. En consecuencia, no pueden mirar hacia dentro. Continuamente estás pensando qué hacer, cómo hacerlo, cómo llegar a ser esto. Tu lenguaje se ha convertido en un idioma de deber y convenir, mientras que la realidad sólo consiste en ser. La realidad no co­noce deberes o conveniencias.

 

Una rosa es una rosa, no se plantea la cuestión de ser cual­quier otra cosa. Y la flor de loto es la flor de loto. La rosa no in­tenta convertirse en una flor de loto, y la flor de loto nunca intenta convertirse en una rosa. Por tanto, no están neuróticas. No necesitan psiquiatras ni psicoanálisis. La rosa está sana por­que simplemente vive su realidad. Y esto le sucede al resto de la existencia excepto al hombre. Sólo el hombre tiene ideales y de­beres. «Debería ser esto y lo otro»; entonces te divides contra tu propio ser. Deber y ser son enemigos.

Y no puedes ser algo diferente de lo que eres. Deja que esto cale profundamente en tu corazón: sólo puedes ser lo que eres, nada más. Cuando te ha penetrado esta verdad, «sólo puedo ser yo mismo», desaparecen todos los ideales. Automáticamente se descartan. Y cuando no hay ningún ideal, te encuentras con la realidad. Entonces tus ojos están aquí y ahora, estás presente en lo que eres. Desaparece la división, la separación. Eres uno.

Este es el primer paso: sé uno contigo mismo. Este primer paso se ha vuelto difícil debido a todo el condicionamiento, a toda la educación, a todos los esfuerzos por civilizarte. Si has dado el primer paso simplemente al aceptarte y amarte tal y como eres, momento a momento… Por ejemplo, estás triste. En este momento estás triste. Todo tu condicionamiento te está di­ciendo: «No deberías estar triste. Está mal. No deberías estar triste. Tienes que estar contento.» Aquí surge la división, el pro­blema. Estás triste: esta es la verdad en este momento. Y tu con­dicionamiento, tu mente dice: «No deberías estar así, tienes que estar contento. iSonríe! ¿Qué van a pensar de ti?» Si estás tan triste, tu mujer te puede abandonar; si estás tan triste, quizá tus amigos te abandonen; si sigues estando tan triste, tu negocio se hundirá. Tienes que reírte, tienes que sonreír, tienes que fingir al menos que eres feliz. Si eres médico, tus pacientes no se sen­tirán bien si te ven tan triste. Quieren un médico feliz, alegre, saludable, y tú tienes un aspecto tan triste. Sonríe…. aunque tu sonrisa no sea verdadera, pon una sonrisa falsa, pero sonríe. Al menos finge, disimula.

El problema es que finges, disimulas. Logras sonreír, pero entonces te divides en dos. Has reprimido la verdad, te has vuel­to falso. La sociedad respeta a los farsantes. El farsante se con­vierte en un santo, se convierte en un gran líder. Y todo el mun­do le empieza a seguir. El farsante es tu ideal.

Por eso eres incapaz de conocerte. ¿Cómo te vas a conocer si no te aceptas? Siempre estás reprimiendo tu ser. ¿Qué hay que hacer entonces? Cuando estés triste acepta la tristeza: eso eres tú. No digas: «Estoy triste.» No digas que la tristeza está separa­da de ti. Simplemente di: «Soy la tristeza, en este momento soy la tristeza.» Vive tu tristeza con total autenticidad. Te sorpren­derás de cómo se abre en tu ser una puerta milagrosa. Si puedes vivir tu tristeza sin la idea de ser feliz, entonces serás feliz auto­máticamente, porque desaparecerá la división. Ha dejado de ha­ber divisiones. «Soy la tristeza», y entonces deja de surgir la cuestión de tener el ideal de querer ser otra cosa. De modo que no hay ningún esfuerzo, ningún conflicto. «Simplemente soy esto», y se produce una relajación. Y en esa relajación hay gra­cia, en esa relajación hay alegría.

El dolor psicológico existe porque estás dividido. El dolor significa separación y la felicidad significa no separación. Te pa­recerá paradójico: ¿cómo te vas a alegrar si estás triste y aceptas tu tristeza? Te puede parecer paradójico, pero es así. Inténtalo. No te estoy diciendo «intenta ser feliz», no te estoy diciendo «acepta tu tristeza para que puedas ser feliz», no estoy dicien­do eso. Si esa es tu motivación no te sucederá nada; sigues ha­ciendo un esfuerzo. Estarás mirando de reojo: «Ha pasado mu­cho tiempo desde que acepté incluso la tristeza. Estoy diciendo Soy la tristeza’; sin embargo, todavía no hay alegría.» De esa for­ma no llegará.

La alegría no es una meta, es un derivado. Es la consecuen­cia natural de la unidad, de la unión. únete con la soledad sin ningún motivo, sin un propósito determinado. No se trata de te­ner un motivo. En este momento estás así, en este momento ésta es tu verdad. En el siguiente instante tal vez estés enfadado: acéptalo también. En el siguiente instante podrías sentirte de otra manera: acéptalo también.

Vive momento a momento, con una gran aceptación, sin crear divisiones, y estarás en el camino del autoconocimiento. Renuncia a la división: la división es el problema. Te enfrentas a ti mismo. Renuncia a esos ideales que te producen este antago­nismo. Eres como eres, acéptalo con alegría, con gratitud. Y de repente sentirás armonía. Tus dos personalidades, la personali­dad ideal y la real, dejarán de estar ahí luchando. Se encontrarán y se fundirán en una. En realidad, no es la tristeza la que te cau­sa dolor. Lo que te causa dolor es la interpretación de que la tris­teza está mal, y esto se convierte en un problema psicológico. La rabia no es dolorosa, la idea de que la rabia está mal es lo que crea una ansiedad psicológica. Es la interpretación, no el hecho. El hecho siempre es liberador.

Jesús dijo: «La verdad libera.» Esto es de inmensa importan­cia. Sí, la verdad libera, pero no tus ideas sobre la verdad. Sé la verdad y ésta te liberará. Sé la verdad, y encontrarás la libera­ción. No tienes que atraerla, no tienes que estar esperándola: su­cede instantáneamente. ¿Cómo ser la verdad? Ya eres la verdad. Simplemente, tienes falsos ideales, que son los que te están creando problemas. Renuncia a los ideales: durante unos días sé un ser natural. Igual que los árboles, los animales y las plantas, acepta tu ser tal como es. Surgirá un gran silencio. ¿Cómo po­dría ser de otro modo? Si no hay interpretación, la tristeza es hermosa, tiene profundidad. Entonces, la rabia también es her­mosa; está llena de vida y energía. El sexo también es hermoso porque tiene creatividad. Cuando no hay interpretación todo es hermoso. Cuando todo es hermoso te relajas. En esa relajación vuelves a tu raíz, y eso trae consigo autoconocimiento. Volver a tu raíz es lo que Sócrates quería decir con «conócete a ti mis­mo». No es una cuestión de conocimientos sino de transformación interna. ¿Y de qué transformación estoy hablando? No te es­toy dando un ideal para que te parezcas a él. No te estoy diciendo que tienes que transformarte en algo diferente de lo que eres. Simplemente, tienes que relajarte en lo que eres, sea lo que sea, y observar lo que sucede.

¿Has oído lo que estoy diciendo? Entiéndelo: es liberador.

Y entonces se escucha un gran armonía, una gran música. La mú­sica del autoconocimiento.

Tu vida comienza a cambiar. Enton­ces tienes una llave mágica que abre todas las puertas.

 

Los pensamientos en la mente nos hacen lo que somos

Nos forjan y modelan. Si albergas en tu mente

pensamientos inferiores, el dolor te seguirá como

sigue el arado al buey . . . Si en cambio

tus pensamientos son elevados, te seguirá la dicha

como tu propia sombra, es un hecho.

¿Qué es la meditación?.OSHO

?

PRESENCIAR,  EL  ESPÍRITU  DE  LA  MEDITACIÓN

 

Meditación es aventura, la aventura más grande que pueda emprender la mente humana. Meditación es ser, simplemente, sin hacer nada -sin acción, sin pensamiento, sin emoción. Simplemente, sos y es un deleite puro. ¿De dónde viene este deleite cuando no estás haciendo nada?

No viene de ninguna parte, o viene de todas partes. Es sin causa, porque la existencia esta hecha de una sustancia llamada deleite.

Cuando no estás haciendo nada en absoluto -corporalmente, mentalmente, ni a ningún nivel, cuando paró toda actividad y solamente sos, eso es meditación. No podés hacerlo, no podés practicarlo, solamente tenés que entenderlo.

Siempre que puedas encontrar un tiempo para ser, simplemente, dejá el hacer. Pensar también es hacer, concentrarse también es hacer, contemplar también es hacer. Incluso si por un momento dejás de hacer y solamente te quedás en tu centro, totalmente relajado, eso es meditación. Y una vez que le hayas encontrado el truco, podés quedarte en ese estado todo el tiempo que quieras; al final, vas a poder quedarte en ese estado las 24 horas.

Una vez que te des cuenta la forma en que tu ser puede quedarse imperturbable, entonces de a poco, podés empezar a hacer cosas, manteniéndote alerta de que tu ser no se agite. Esa es la segunda parte de la meditación; primero, aprender a ser, y después aprender con pequeñas actividades; limpiando el piso, dándote una ducha, pero manteniéndote centrado. Después, podés hacer cosas más complicadas.

 

Por ejemplo, ahora te estoy hablando, pero mi meditación no se perturba. Puedo seguir hablando, pero en mi centro no corre siquiera una brisa; hay silencio nada más…Silencio absoluto.

Entonces la meditación no está en contra de la acción. No es que te tengas que escapar de la vida. Solamente te enseña una nueva forma de vida: Te volvés el centro del ciclón.

Tu vida sigue, sigue realmente con mayor intensidad, con más alegría, con más claridad, con más visión, con más creatividad -sin embargo, estás más distanciado, sos solamente un vigía en la cima, observando todo lo que pasa a tu alrededor; no sos el que hace, sos el que observa.

Ese es todo el secreto de la meditación, que te convertís en el observador.

El hacer sigue en su propio nivel, no hay problema: Cortando leña o sacando agua del pozo. Podés hacer cosas pequeñas o grandes; lo único que no se permite es que pierdas tu centro.

Esa conciencia, esa observación, se tiene que mantener absolutamente clara, sin nubes, sin perturbación.

En el judaísmo hay una escuela rebelde de misterio que se llama Hassidismo. Su fundador, Baal Shem, era un ser extraño. A media noche volvía del río. Esa era su rutina, porque en el río, de noche, había una calma y quietud absolutas. Se solía sentar ahí, sin hacer nada -solamente observando su propio ser; observando al observador. Esa noche, cuando volvía, pasó por la casa de un hombre rico y el vigilante estaba de pie frente a la puerta. El vigilante estaba intrigado porque  cada noche, exactamente a la misma hora, volvía este hombre. Salió y le dijo:

-“Perdone la interrupción, pero ya no puedo contener mi curiosidad. Me persigue la intriga noche y día. ¿A qué se dedica?, ¿Para qué va al río? Lo seguí muchas veces y no hay nada; lo único que hace es sentarse ahí horas y horas, y después vuelve a media noche.”

Baal Shem le contestó:

-“Ya sé que me seguiste varias veces, porque la noche es tan silenciosa, que pude oír tus pasos. Y sé que todos los días te escondés atrás del portón. Pero no solo vos sentís curiosidad por mí, yo también siento curiosidad por vos ¿A qué te dedicás?” El guardián le contesto:

-“¿A qué me dedico? Soy un simple vigilante”

Entonces Baal Shem le dijo:

-“¡Dios mío, me diste la palabra clave!, ¡Mi ocupación es esa también!”

El guardián dijo:

-“Pero, no entiendo; si es un vigilante tendría que estar vigilando alguna casa, algún palacio. ¿Que está vigilando sentado ahí en la arena?”

Baal Shem le contestó:

-“Hay una pequeña diferencia: vos vigilás que nadie de afuera entre al palacio; yo simplemente vigilo a este vigilante. ¿Quién es este vigilante? Ese es el esfuerzo de toda mi vida; me vigilo a mí mismo.”

El guardián le dijo:

-“Pero ese es un trabajo muy raro. ¿Quién le va a pagar?”

Y él respondió:

- “¡La felicidad es tanta, el goce es tan grande, es una bendición tan inmensa que es una recompensa en sí misma! Un solo momento y todas las riquezas del mundo no son nada en comparación.”

El vigilante dijo:

-“Eso es  muy raro…yo me pasé la vida vigilando y jamás me topé con una experiencia tan hermosa. Mañana a la noche lo voy a acompañar; quiero que me enseñe, porque yo sé cómo vigilar pero parece que se hace en otra dirección. Usted mira hacia una dirección diferente.”

Hay un solo paso y ese paso tiene que ver con la dirección, con la dimensión. Podemos enfocar tanto hacia afuera como cerrar los ojos al exterior y dejar que toda nuestra conciencia se centre en nuestro interior y vas a darte cuenta porque vos sos el que conoce, vos sos conciencia. Nunca la perdiste, solamente dejaste que se enredara en mil y una cosas. Sacá tu conciencia de todo lo demás y dejála descansar adentro tuyo.

Entonces, llegás a casa.

El núcleo esencial, el espíritu de la meditación, es aprender a presenciar.

Por ejemplo: hay un cuervo graznando. Vos estás escuchando. Son dos: Objeto y sujeto; pero, ¿No podés ver un observador que está viendo a ambos? -El cuervo, el que escucha y todavía hay alguien más que está observando a ambos. Es un fenómeno tan simple.

Estás viendo un árbol; vos estás ahí y el árbol está ahí; pero, ¿No podés encontrar algo más? -Que vos estás viendo al árbol y que hay un espectador en vos que está viendo que vos estás viendo al árbol.-

Observar es meditación. No importa lo que observes. Podés observar los árboles; podés observar el río; podés observar las nubes; podés observar cómo juegan los niños; observar es meditación. No importa lo que observes; no importa el objeto; la cualidad de observar, la cualidad de ser conciente y estar alerta es meitación.

Acordáte de algo: Meditación significa conciencia y cualquier cosa que hagas con conciencia, es meditación. No importa la acción sino la cualidad que traés a tu acción. Caminar puede ser una meditación si caminás estando alerta. Sentarte puede ser una meditación si te sentás estando alerta. Escuchar a los pájaros puede ser una meditación, si escuchás con conciencia. Hasta escuchar el ruido interno de tu mente puede ser una meditación si permanecés alerta y vigilante.

Todo se resume así: Uno no debería actuar inconscientemente. Entonces, cualquier cosa que hagas es meditación.

El primer paso a la conciencia es ser muy conciente de tu cuerpo. Muy de a poco, uno se vuelve más conciente de cada gesto, de cada movimiento. Y al hacerte más conciente se da un milagro: Muchas cosas que antes solías hacer desaparecen; tu cuerpo se relaja más, se hace más armónico, prevalece una paz profunda,  pulsa una música sutil.

Después empezá a tomar conciencia de tus pensamientos; con los pensamientos tenés que hacer lo mismo. Son más sutiles que el cuerpo y por supuesto también más peligrosos. Y cuando te hagas conciente de tus pensamientos, vas a sorprenderte de lo que pasa adentro tuyo. Si escribís lo que pasa en tu mente, en cualquier momento, vas a llevarte una sorpresa. No vas a poder creer que esto pase adentro tuyo. Después de diez minutos, leélo: ¡Vas a ver una mente loca adentro tuyo! Como no somos conscientes, toda esta locura sigue actuando como una corriente subterránea que afecta  todo lo que hacés y también lo que no hacés; lo afecta todo…¡Y la suma total va a ser tu vida!

Entonces, hay que cambiar a este demente. Y el milagro de la conciencia es que no necesitás hacer nada excepto estar conciente.

El fenómeno mismo de observarlo lo cambia; de a poco, el loco desaparece; de a poco, los pensamientos empiezan a tener cierto ritmo; desaparece el caos, se vuelven más un cosmos…Y otra vez, prevalece una paz más profunda. Y cuando tu cuerpo y tu mente están en paz, vas a ver que también están sincronizados entre sí, que existe un puente; ya no corren más en distintas direcciones, ya no cabalgan en caballos diferentes; por primera vez hay armonía y esa armonía te ayuda inmensamente a trabajar en el tercer escalón, -que es tomar conciencia de tus sentimientos, emociones y estados de ánimo.

Esta es la capa más sutil y la más difícil. Pero si podés ser conciente de tus pensamientos, es solamente un paso más.

Se necesita una conciencia un poco más intensa para poder reflejar tus estados de ánimo, tus emociones y tus sentimientos. Cuando ya sos conciente de todo eso, los tres se amalgaman en un solo fenómeno, y cuando estos tres son uno -funcionando juntos perfectamente, en armonía, podés sentir la música de los tres; se convierten en una orquesta -y entonces se da el cuarto, pero a este no podés hacerlo, se dá solo; es un regalo del todo, es un premio para quienes dieron los primeros tres.

Y el cuarto, es el último estado de conciencia que nos hace iluminados. Uno se hace conciente de su propia conciencia -Ese es el cuarto. Eso hace que uno sea un Buddha, el que despertó; y únicamente en ese despertar, uno llega a saber qué es el goce supremo. El cuerpo conoce el placer, la mente conoce la felicidad, el corazón la alegría, el cuarto conoce la bienaventuranza, el goce supremo. Este goce supremo es la meta de Sannyas, de ser un buscador de la verdad y el camino hacia él es la conciencia.

Lo más importante es que estés alerta, que no te olvides de mirar, que estés observando…observando…observando…y, de a poco, cuando el observador se hace más sólido, estable, concreto y sin distracción, viene una transformación. Las cosas que estabas observando desaparecen; por primera vez, el observador mismo llega a ser el observado. Ya llegaste a casa.

 

 

MENTE Y MEDITACIÓN .OSHO

Cuando la mente no tiene pensamientos, eso es meditación La mente se queda sin pensamientos en dos estados:

el sueño profundo y la meditación,. Si te haces consciente y tus pensamientos desaparecen, es meditación;

si los pensamientos desaparecen y quedas inconsciente, es sueño profundo.

El sueño profundo y la meditación tienen algo en común y algo diferente. Una cosa es similar: En los dos estados,

el pensamiento desaparece. Una cosa es diferente: En el sueño profundo, también desaparece la conciencia,

mientras que en la meditación perma¬nece. Así pues, la meditación es igual que el sueño profundo, pero con conciencia.

Estás relajado, como en el sueño profundo, pero estás conscien¬te, completamente despierto… y eso te lleva hasta

la puerta de los misterios.

En el sueño profundo pasas a un estado de no-mente, pero sin conciencia. No sabes dónde te están llevando,

aunque por la mañana sentirás el impacto y el efecto. Si de verdad Ha sido un sueño profundo y hermoso,

sin ensoñaciones que te perturben, por la mañana te sentirás fresco, renovado, vivo, rejuvenecido, otra vez lleno de entusiasmo y

energía. Pero no sabes cómo ha ocurrido, adónde has ido. Entraste en una especie de coma profundo,

como si te hubieran administrado un anestésico, y fuiste transportado a otro plano, del que regresas fresco, joven, rejuvenecido.

En la meditación, eso sucede sin anestesia. Así pues, meditación significa permanecer tan relajado

como cuando estás profundamente dormido,

pero manteniéndote alerta. Mantén la conciencia… deja que desaparezcan los pensamientos, pero la conciencia debe mantenerse.

Y esto no resulta difícil; lo que pasa es que nunca lo has intentado, eso es todo. Es como nadar; si no lo has intentado,

parece muy difícil. Incluso parece peligroso, y te parece increíble que la gente pueda nadar, porque tú te ahogarías.

Pero cuando lo intentas un poquito, se te hace fácil; es muy natural.

Hace poco, un científico japonés ha demostrado experimentalmente que un bebé de seis meses es capaz de nadar;

solo hay que darle la oportunidad. Ha enseñado a nadar a muchos niños de seis meses de edad. ¡Ha hecho un milagro!

Y dice que lo va a intentar con niños aún más pequeños. Es como si el arte de nadar fuera innato;

no hay más que darle una oportunidad y empieza a funcionar. Por eso, cuando has aprendido a nadar, no lo olvidas nunca.

Puedes pasarte cuarenta o cincuenta años sin nadar, pero no lo olvidas. No es una cosa accidental, es algo natural;

por eso no puedes olvidarlo. La meditación es algo similar: es algo innato. Solo tienes que crear un espacio para que funcione:

sólo tienes que darle una oportunidad.

OSHO/ CONCIENCIA

Una de las cosas más importantes que hay que entender del hombre es que el hombre está dormido. Aun cuando cree que está despierto, no lo está. Su estado de vigilia es muy frágil; su es­tado de vigilia es tan insignificante que carece por completo de importancia. Su vigilia es sólo una bonita palabra, pero totalmente vacía.

Uno duerme de noche, duerme de día… desde el nacimiento hasta la muerte, uno va cambiando sus pautas de sueño; pero nun­ca llega a despertar de verdad. Sólo porque hayas abierto los ojos, no te engañes a ti mismo pensando que estás despierto. A menos que se te abran los ojos interiores, a menos que tu interior se lle­ne de luz, a menos que puedas verte a ti mismo, ver quién eres… no creas que estás despierto. Esa es la mayor ilusión en la que vive el hombre. Y si uno se convence de que está verdaderamente des­pierto, entonces ya no tiene sentido hacer ningún esfuerzo por despertar.

Lo primero que debes grabarte bien en el corazón es que estás dormido, completamente dormido. Estás soñando, un día tras otro. A veces sueñas con los ojos abiertos y otras veces con los ojos ce­rrados, pero estás soñando… tú mismo eres un sueño. Todavía no eres una realidad.

Por supuesto, cualquier cosa que hagas en un sueño carece de sentido. Cualquier cosa que pienses es insustancial; cualquier cosa que proyectes seguirá formando parte de tus sueños y nunca te permitirá ver la realidad. Por eso todos los budas han insistido en una única cosa: ¡Despierta! Continuamente, a lo largo de los siglos, todas sus enseñanzas se pueden resumir en una sola frase: debes despertar. Y para ello han ideado métodos, estrategias, han creado contextos y espacios y campos de energía en los que un choque te puede hacer despertar.

Sí, a menos que sufras un choque que te sacuda de arriba a aba­jo, no despertarás. El sueño ha durado tanto que ha llegado al cen­tro mismo de tu ser; estás empapado en él. Cada célula de tu cuer­po y cada fibra de tu mente se han llenado de sueño. No es un fenómeno de poca monta. Por eso se necesita un gran esfuerzo para mantenerse alerta, atento, vigilante. Para convertirse en un testigo.

Si hay una cuestión en la que es­tán de acuerdo todos los budas del mundo, es esta: Que el hombre, tal como es, está dormido y debería des­pertar. El despertar es el objetivo y el despertar es la esencia de todas sus  enseñanzas. Zaratustra, Lao Tzu, Jesús, Buda, Bahauddin, Kabir, Nanak…  todos los despiertos han enseñado una única lección. En diferentes idiomas, con diferentes metáforas, pero su canción es la misma. Así como el mar tiene un sabor salado, ya se prue­be por el norte o por el sur, por el este o por el oeste, el sabor de la condición búdica es el estado de vigilia.

Pero si sigues creyendo que ya es­tás despierto, no harás ningún esfuer­zo. Te parecerá que no tiene sentido hacer esfuerzo alguno. ¿Para qué molestarse?

Y habéis creado religiones, dioses, oraciones, ritos, sacados de los sueños. Vuestros dioses son parte de vuestros sueños, como todo lo demás. Vuestra política es parte de vuestros sueños, vuestras re­ligiones son parte de vuestros sueños, vuestra poesía, vuestra pin­tura, vuestro arte… todo lo que hacéis. Como estáis dormidos, ha­céis cosas según vuestro estado mental.

Vuestros dioses no pueden ser diferentes de vosotros. ¿Quién los va a crear? ¿Quién les dará cuerpo, forma y color? Vosotros los creáis, vosotros los esculpís; tienen ojos como los vuestros, nari­ces como las vuestras… ¡y mentes como las vuestras! El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy celoso.» Vamos a ver: ¿quién ha creado este Dios tan celoso? Dios no puede ser ce­loso, y si Dios es celoso, entonces ¿qué tiene de malo ser celoso? Si hasta Dios es celoso, ¿por qué tú habrías de pensar que estás haciendo algo malo cuando sientes celos? ¡Los celos son algo di­vino!

El Dios del Antiguo Testamento dice: «Soy un Dios muy coléri­co. Si no cumplís mis mandamientos, os destruiré. Os arrojaré al fuego del infierno para toda la eternidad. Y como soy celoso, sigue diciendo Dios, no debéis adorar a nadie más. No puedo tolerar­lo. ¿Quién creó semejante Dios? Esta imagen tuvo que crearse a partir de nuestros propios celos, de nuestra propia cólera. Es una proyección, una sombra nuestra. Un eco del hombre y de nadie más. Y lo mismo se puede decir de todos los dioses de todas las religiones.

Por eso Buda nunca hablaba de Dios. «¿Qué sentido tiene ha­blarle de Dios a gente que está dormida? Escucharán en sueños. So­ñarán con lo que se les diga y crearán sus propios dioses que serán completamente falsos, completamente absurdos. Es mejor prescindir de tales dioses.»

Por eso a Buda no le interesa hablar de dioses. Lo único que le interesa es despertaros.

Se dice que un maestro budista iluminado estaba sentado una tarde a la orilla de un río, disfrutando del sonido del agua, del soni­do del viento que pasaba a través de las hojas. Se le acercó un hom­bre y le preguntó:

-¿Puedes decirme en una sola palabra la esencia de tu religión

El maestro permaneció callado, en silencio absoluto, como si no hubiera oído la pregunta. El hombre insistió:

-¿Estás sordo o qué?

El maestro dijo:

-He oído tu pregunta y la he respondido. El silencio es la res­puesta. He permanecido en silencio. Esa pausa, ese intervalo, era mi respuesta:

El hombre dijo:

-No puedo entender una respuesta tan misteriosa. ¿No puedes ser un poco más claro?

Entonces el maestro escribió en la arena con el dedo la palabra

«Meditación» en letras pequeñas.

-Eso puedo leerlo -dijo el hombre-. Esto es algo mejor que lo del principio. Al menos tengo una palabra sobre la que reflexionar. Pero ¿no puedes decirlo un poco más claro?

El maestro volvió a escribir «MEDITACIÓN», pero esta vez en letras más grandes. El hombre se sentía un poco incómodo, desconcerta­do, ofendido, irritado.

-¿Otra vez escribes «meditación»? ¿No puedes decírmelo más

claro?

Y el maestro escribió en letras mayúsculas muy grandes «ME­DITACIÓN».

-Me parece que estás loco -dijo el hombre.

-Ya he descendido mucho -dijo el maestro-. La primera res­puesta era la respuesta correcta, la segunda no era tan correcta, la tercera estaba aún más equivocada, la cuarta era ya muy incorrec­ta… porque cuando escribes «MEDITACIÓN» en letras mayúsculas, creas con ello un dios.

Por eso la palabra Dios se escribe con D mayúscula. Cada vez que quieres que algo sea supremo, definitivo, lo escribes con ma­yúscula.

-Ya he cometido un pecado -dijo el maestro. Borró todas las palabras que había escrito y dijo-: Por favor, escucha mi primera respuesta. Sólo con ella te he dicho la verdad.

El silencio es el espacio en el que uno despierta, y la mente ruidosa es el espacio en el que uno permanece dormido. Si tu mente continúa parloteando, estás dormido. Si te sientas en silencio, si la mente desaparece y puedes oír el canto de los pájaros y no hay mente en tu in­terior, un silencio… este silbido del pájaro, este gorjeo, y ninguna mente funcionando dentro de tu cabeza, silencio total… entonces la concien­cia aflora en ti. No viene de fuera, surge dentro de ti, crece en ti. Por lo de­más, recuerda: estás dormido.

 

A PROPÓSITO DE LA REENCARNACIÓN

La reencarnación es la idea de que el alma, nuestra conciencia eterna, renace una y

otra vez en muchas vidas para aprender,crecer y evolucionar. El conocimiento sobre

la reencarnación nos llega por distintos caminos, como las doctrinas religiosas y

esotéricas, los recuerdos espontáneos de vidas pasadas de adultos y niños,

la regresion inducida de vidas pasadas y personas que tienen una gran sensibilidad a

la información mediúnica.

EL RECUERDO ESPONTÁNEO DE OTRAS VIDAS

En la recordación espontánea, la persona puede tener un recuerdo después de

reconocer un lugar o una persona a primera vista.

No obstante, los estudiosos de vidas pasadas, como Hans TenDam, consideran que

las experiencias de deja-vu, la sensación de que uno ya vivió ese momento, no

constituyen prueba suficiente para suponer un recuerdo de vida pasada.

Sin embargo, vínculos excepcionales inmediatos como el amor a primera vista,

 si es amor de verdad, probablemente si indican una relación en una vida pasada.

La recordación tambien puede ser disparada por un objeto, imágenes, libros o una

situación similar. Asimismo puede producirse bajo coacción, en circunstancias físicas

o emocionales excepcionales. No hace falta una creencia previa en la reencarnación.

MARCAS FÍSICAS, HÁBITOS Y TENDENCIAS

Las pruebas revelan que las vidas pasadas pueden dejar su marca en la vida actual de

muchas maneras. Una puede ser tener una marca significativa en el cuerpo, un hábito

peculiar, habilidades o talentos excepcionales, y fijaciones respecto de la vida  que no

parecen provenir del sistema familiar actual. A veces una persona recuerda una herida

fatal de una vida anterior que coincide con una marca de nacimiento actual. Las

marcas fisicas son, quizás, advertencias de una leccion especial que todavía es

necesario aprender en la vida actual.

Nuestras preferencias pueden darnos pistas en cuanto a nuestras vidas pasadas. Si

usted tiene debilidad por los muebles de estilo estadounidense antiguo, colecciona

porcelana china o mira con añoranza fotos de la costa de Grecia, estas predilecciones

podrian indicar una vida real en esa zona o país. En Exploring Reincarnation,

TenDam menciona que en los niños pequeños un comportamiento peculiar puede

indicar directamente una vida pasada. Muchos recuerdos de vidas pasadas fueron

verificados en registros histricos.

 Un ejemplo encantador es el de una chiquilla que golpea su jarro de leche contra la

mesa y se limpia la boca como si acabara de tomarse una cerveza con gran

satisfaccion. Cuando los padres la retan, se echa a llorar y dice que es un homenaje a

sus companieros que no quiere olvidar. Cuando la familia la interroga, hace

observaciones sobre una vida anterior. La niña también parecía sumamente distinta

del resto de su familia.

Hans TenDam, Â Exploring Reincarnation

EN BUSCA DE LA LUZ

INTERIOR

JAMES REDFIELD