(Por Julio Andrés Pagano)
En un acto de amor, desde mi niño interior voy a remontar un flamante
barrilete,con forma de corazón, para dejar en nuestro cielo interno una cálida
señal que nos inspire a mirar más allá de las estrellas. Será en ese tierno
contemplar que el universo jugará a espejar nuestra esencia divina, revelando,
con celestial belleza, que todo está entrelazado.
Somos parte del inmenso arco iris que trae a la Tierra el color,
para avivar su esplendor y anunciar el retorno de la magia.
La magia aflora cuando el color se conjuga con el amor y recuperamos la
inocencia que en nuestro contacto con la oscuridad de la inconsciencia fuimos
capaces de olvidar, para seguir aprendiendo. Es en la onda encantada de ese
constante aprender que ahora la existencia nos invita a pintar la vida con la
sabiduría del alma, creando contextos equilibrados, conscientes, alegres y
luminosos, para que todos podamos sentir que llegó el tiempo de vibrar en
armonía.
¿Te sorprende que haya utilizado un barrilete y no un elemento más movilizante
a modo de señal? Fuimos llamados a evocar el poder de la pureza, que conserva
su grandeza en todas las cosas simples.
El barrilete nos anima a jugar, nos recuerda volar y también amplía nuestros
marcos de percepción, al permitirnos redescubrir la luz de nuestros espíritus
reflejada en el firmamento. El hilo está ahí para que no olvidemos nuestra
sagrada conexión con la materia.
Celebro porque entre todos estamos despertando. Estamos recordando.
Estamos liderando una gran revolución, que no deja huecos para que
prospere el lamento, pues dentro de cada Uno está saliendo el Sol.
Honremos el arduo camino recorrido,agradeciendo lo aprendido en la senda
del dolor, y giremos la página para que en el libro de la vida comience a
escribirse el capítulo dorado,en donde el Ser Humano será un claro testimonio
sobre el triunfo del amor.
En el espacio más sensible y cristalino, en donde mora nuestro brillo original,
hoy dejo volando este hermoso barrilete rojo para que entres a jugar
cuando necesites recordar la pureza de tu esencia.
Mientras tanto sigamos coloreando la trama de la vida, alentando a que otros
sientan que quieren abrirse y cambiar su manera de vibrar, para poder disfrutar
de la breve estadía en la Tierra.
Gracias por amar, por ayudar a humanizar y por hacer posible el retorno de la armonía.




“Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de entenderlo todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Verdaderamente necesita consuelo. Si todas esas excusas no bastasen, bien puedo dedicar este libro al niño que una vez fue esta persona mayor.
Somos muchos los que llevamos dentro un niño perdido y solitario que se siente tremendamente rechazado. Quizás el único contacto que hayamos mantenido durante largo tiempo con nuestro niño interior haya consistido en reñirlo y criticarlo. ¡Y después no entendemos por qué somos desdichados! No podemos rechazar una parte de nosotros mismos y seguir manteniendo nuestra armonía interior. El proceso de sanar incluye el hecho de volver a unir todas las partes de nosotros mismos para poder alcanzar la plenitud. Hagamos algunos trabajos que nos permitan conectar con esas partes nuestras que hemos descuidado.