Archive for category Varios

LAS FUNCIONES DEL CORAZÓN.

Sumergirse en el mundo del corazón es como penetrar en un intrincado laberinto de complejas sensaciones que tergiversan tanto

lo que el hombre siente en realidad en su yo más interior, como las emociones que está percibiendo provenientes

del mundo que le rodea.

Al corazón se le educa con las emociones.

El corazón funciona como un órgano autónomo, que, independientemente de la voluntad del individuo, de su comprensión de las

cosas que le ocurren,genera una serie de sentimientos de acuerdo a sus propios mecanismos de funcionamiento.

Al corazón no se le puede pedir que razone, de la misma manera como no se le puede pedir que sienta al cerebro.

Al corazón se le educa no con conceptos sino con emociones; un corazón que ha crecido en

medio de los suaves efluvios del amor, aprenderá a emanar estas mismas emociones sin medida y sin descanso,

pero un corazón forjado en la fría indiferencia no podrá hablar el lenguaje del cariño y de las caricias.

El corazón es como una delicada flor que cuando siente el invierno cierra sus pétalos y se refugia en lo más interno

de su ser,pero cuando siente los tibios rayos solares encarnados en las suaves caricias del amor, abre su corola y

deja escapar el perfume de los amores más sublimes que el ser humano puede emanar; y cada corazón

tiene una historia diferente,cada corazón ha sido forjado bajo diferentes condiciones de vida, cada corazón,

podríamos decir,es como una flor con diferente color y perfume.

Decíamos en la sesión anterior que los pensamientos de los seres humanos colorean la percepción que tiene de todo

lo que le rodea, déjenme agregar, que el corazón es uno de los órganos que más influye en el coloramiento

de las percepciones externas.


EFECTO DEL PENSAMIENTO EN LAS CIRCUNSTANCIAS


La mente de un hombre se compara a un jardín, que puede ser inteligentemente cultivado o ser abandonado y llenarse de hierbas; pero sea cultivado o descuidado, está destinado a producir. Si no se siembran semillas útiles, entonces semillas de hierba mala caerán, crecerán en abundancia y se reproducirán.

Al igual que un jardinero cultiva su parcela, manteniéndola libre de mala hierba, cultivando las flores y frutos que requiere, así debe también el hombre atender el jardín de su mente limpiándola de pensamientos dañinos, inútiles e impuros, y cultivando hasta la perfección las flores y frutos de pensamientos correctos, útiles y puros. Sólo siguiendo este proceso el hombre tarde o temprano descubre que él es el jardinero maestro de su espíritu, director de su vida. También descubre en sí mismo, las leyes del pensamiento, y entiende, cada vez con mayor precisión, cómo la fuerza del pensamiento y los elementos de la mente operan en la formación de su carácter, sus circunstancias y su destino.

El pensamiento y el carácter son uno solo, y mientras el carácter sólo se manifiesta y descubre a través de las circunstancias, el entorno de la vida de una persona siempre estará en armonía con su estado interior. Esto no significa que las circunstancias de una persona en un momento dado son un indicador de todo su carácter, sino que aquellas circunstancias están íntimamente conectadas con algún elemento vital de pensamiento en su interior que, en ese momento, es indispensable para su desarrollo.

Cada hombre está donde está por la ley de su propio ser. Los pensamientos que ha construido en su carácter lo han llevado allí, y en la disposición de su vida no hay elemento de azar, sino el resultado de una ley que no puede fallar. Esto es cierto tanto para aquellos que se sienten descontentos con su entorno como para aquellos que están satisfechos con él.

Como ser de evolución y progreso, el hombre está en un punto en el que debe aprender que ha de crecer; y mientras aprende la lección espiritual que cada circunstancia le ofrece, ésta termina y da lugar a otras circunstancias.

El hombre es abofeteado por las circunstancias mientras se piense a sí mismo como un ser creado por las condiciones exteriores, pero cuando se da cuenta de que es un poder creativo, y que puede manejar las tierras y semillas de su ser de las que las circunstancias nacen, se convierte en el dueño y señor de sí mismo.

El hombre que por algún tiempo ha practicado el autocontrol y la auto purificación sabe que las circunstancias nacen de los pensamientos, porque ha notado que las alteración de sus circunstancias ha estado en exacta relación con la alteración de su estado mental. De este modo, es verdad que cuando un hombre tenazmente se dedica a subsanar los defectos de su carácter, y realiza un progreso rápido y marcado pasa rápidamente por una sucesión de cambios repentinos.

El alma atrae aquello que secretamente alberga; aquello que ama, y también aquello que teme; alcanza la cúspide de sus más preciadas aspiraciones, cae al nivel de sus más impuros deseos; y las circunstancias son los medios por los que el alma recibe lo que es suyo.

Cada semilla de pensamiento sembrado dejado caer en la mente, y que hecha raíces, se reproduce a sí misma, floreciendo tarde o temprano en acciones, produciendo sus propios frutos de oportunidad y circunstancias. Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos malos frutos.

 

 

 

 

El entorno de las circunstancias toma forma en el mundo interno de los pensamientos, y todas las condiciones externas, agradables y desagradables, son factores que finalmente existen para el bien del individuo, el hombre aprende tanto sufriendo como disfrutando.

 

 

 

La Integración entre el Hombre y la Naturaleza.

El hombre actual vive completamente distante de la naturaleza, pues la vida moderna y principalmente los grandes centros urbanos, lo alejaron completamente de convivir con esa poderosa fuente de energía que es la naturaleza.

 

La Ley  es de una sabiduría que nuestra capacidad mental está  muy lejos de alcanzar y ella prevee un equilibro total de fuerzas. Al hombre le fue dado el poder de domar esa naturaleza, que en una primera etapa de desenvolvimiento le pareció hostil. Además, gracias al avance tecnológico, el hombre pasó a dominar mas y más la naturaleza, transformándola en un instrumento dócil en sus manos. Si el esquema parase ahí, todo estaría perfectamente bien. El hombre de vencido y amedrentado delante de la naturaleza que le pareció hostil, pasó a vencedor y especialmente depredador.

 

Cuando en la historia del planeta, el hombre dejó de temer la naturaleza para dominarla, estabamos dentro de las Leyes; por eso a partir del momento que el hombre pasó a depredar, él se colocó en contra de la Ley, al margen y como tal, sujeto a las sanciones que sufren todos aquellos que ofrecen resistencia a los Planos Divinos.

 

El hombre, en su ansia desesperada de poseer, de tener, de acumular, pasó a usar  la naturaleza de una forma brutal y depredadora. Con esto, muchos  árboles desaparecieron simplemente porque la madera pasó a ser valiosa. Muchas especies vegetales también fueron extinguiéndose debido a la ganancia del hombre en beneficiarse, en tener lucro.

 

Los pinos fueron abatidos. Y florestas fueran arrasadas.

 

El hombre fue depredando hasta llegar al absurdo de las grandes metrópolis donde existen kilómetros y kilómetros de construcciones, sin la menor presencia del verde, sin el mas leve toque gracioso de la naturaleza. Una floresta lúgubre de piedra.

 

Continuando en su marcha depredadora, el hombre contaminó los mares, contaminó las aguas, contaminó el aire. Como resultado de todo eso tuvimos la devastación, en muchos trechos irrecuperables, de extensas  áreas verdes que servían como factor de equilibrio en la naturaleza.

 

Así, en ese cuadro desolador que presenciamos, el hombre destruyó los elementos que eran los factores de su propio equilibrio y salud.

 

Como consecuencia de esa depredación de la naturaleza y aumento asustador de los conglomerados  urbanos, el resultado no se hizo esperar, neurosis, crímenes, violencias, degeneración de los valores morales.

 

Tal vez los hermanos no entiendan de inmediato la correlación entre la naturaleza y degeneración de las costumbres, por eso queremos afirmar que esa decadencia de costumbres que presenciáis, está  directamente ligada a la depredación de nuestra naturaleza.

 

Lo que el hombre en su egoísmo enfermo ignora, es que el contacto con la naturaleza servía como elemento catalizador de energía y como medio de equilibrio, al entrar en contacto con el sol, por ejemplo, este sirve como elemento bactericida, que destruye gran cantidad de gérmenes, tanto en el plano material como en el llamado periespíritu. Asi, un domingo en contacto con el sol, al aire libre, es un gran factor de equilibrio orgánico pues además del elemento que nos trae vitalidad, sirve también de vehículo de las energías espirituales que son absorbidas por nuestros vehículos mas sutiles.

 

El agua también es otro elemento purificador. Residuos periespirituales son purificados a través de la hidroterapia. El agua, como sabéis, es un elemento que canaliza fluidos con bastante facilidad. Un baño de cascada o de río, servía al hombre como fuente de descarga de energías negativas. Mucha de la sensualidad humana podría ser perfectamente canalizada por la hidroterapia, desde que supiesen aprovechar los cursos de los ríos, las cascadas y otras fuentes de aguas limpias.

 

¡Veis pues, que manantial maravilloso es la naturaleza!.

 

El sol canalizando elementos vitales y poderoso bactericida físico y espiritual. El agua canalizando energía negativas.

 

La tierra, a su vez, nos proporciona magnetismo y si supiésemos aprovechar ese manantial, también mucho obtendríamos para el equilibrio emocional.

 

Si en los momentos de ocio, al contrario de quedar horas y a veces días enteros, encerrados dentro de esa selva pétrea, volvieras a aprender el hábito de tener contacto con la naturaleza, muchas de las enfermedades de origen nervioso, simplemente desaparecerían.

 

Un fin de semana agradable en el campo, en la playa o entre las montañas y muchos de vosotros gozareis de salud mas plena y vida mas feliz.

 

Sin embargo, en la búsqueda desesperada de ganar, competir, acumular tesoros, el hombre destruye ese precioso tesoro que es la naturaleza. Queremos resaltar, hermanos, que no estamos hablando del aspecto poético de la naturaleza, estamos hablando del aspecto científico.

 

Es necesario que vosotros os eduquéis en vuestros hábitos volviendo a la naturaleza. Sabemos que los ríos están contaminados, que se torna difícil el acceso a las  areas verdes, con todo es necesario ese esfuerzo, pues precisáis mas que nunca, volver a ese contacto con ella que es un factor de equilibrio emocional y espiritual.

 

Si no hay posibilidades de contacto con una gran floresta, basta un parque o incluso un jardín. Lo que importa es que volváis a sentir la importancia de la naturaleza.

 

Todo en la naturaleza tiene vida y sigue el orden natural de los hechos. Por lo tanto, si desenvolvieseis un amor por la naturaleza, tendríais como resultado un maravilloso intercambio de energías que resultará un beneficio inapreciable para su salud.

 

Otra característica importante para esa nueva era, es pues el amor por la naturaleza. Todo aquel que no sepa apreciar la verdadera poesía y belleza encerrada en el misterio de una flor, no esta en condiciones de entender la vida en esta nueva etapa. Lo que vendrá en breve es exactamente el final de todos los valores materiales y el resurgir de los valores espirituales. Y entre estos valores está justamente la naturaleza.

 

La medicina, en un futuro próximo, pasará por una profunda transformación y se utilizaran mas los recursos de la flora terrestre. Desaparecerán los remedios sintéticos, que son en su mayoría un crimen contra la naturaleza humana. Y la utilización de la yerbas ya es la aplicación del principio de equilibrio. En nuestra composición orgánica, somos frutos de la naturaleza y no seres sintéticos. Por tanto, parece bastante obvio que lo que deben curar realmente nuestros cuerpos son otros cuerpos vegetales y minerales en cuya composición entran los mismos elementos de que somos formados. Y los productos sintéticos deberán desaparecer para dar lugar a esa medicina basada en la propiedad terapéutica de esa reserva infinita e ilimitada que es la naturaleza.

 

La naturaleza tendrá un papel bastante importante en el advenimiento de la nueva era. Es gracias a ella que podremos curar muchos males y volver al equilibrio emocional. Y la receta para eso es pues, reeducarnos para la vida y el contacto con ella. Aprendamos desde ya, a apreciar mejor esa naturaleza que nos rodea o lo que resta de ella. Es a través de ese contacto que podreis ir desenvolviendo una mayor intuición de la Presencia Divina. La naturaleza es aún una fuente de respuestas para muchos de nuestros problemas más angustiantes.

 

La vida nos devuelve todo aquello que hicimos. Así el hombre, creyéndose el señor de la vida, depredó la naturaleza y como consecuencia se tornó cada vez más neurótico y agresivo. Y ese distanciamiento de la naturaleza está trayendo al hombre pérdidas bastante lamentables. Queremos una vez mas repetir, que todo esto que explicamos, no es por romanticismo o por motivos meramente poéticos. Sabemos que la naturaleza es bella, sin duda alguna. Sabemos también que ella es la manifestación  visible del Creador. Pero lo que está  importando, en esta explicación, es mucho mas aún, algo mas profundo: el aspecto profiláctico y saludar la naturaleza en el equilibrio de vuestros cuerpos físicos y en vuestro psiquismo.

 

Un niño criado sin contacto con la naturaleza, será un niño fatalmente agresivo y violento, pues le faltará ese contacto amigable con la naturaleza y sus energías, que en constante intercambio, descarga nuestras energías negativas y nos devuelve magnetismo, energías eléctricas y regeneradoras.

 

Procuren pues hermanos, volver a tener contacto con la naturaleza, mediten en contacto con los árboles, busquen el silencio de un parque o mismo las flores de un pequeño jardín, pero busquen ese contacto y veréis que una energía restauradora brota de dentro de cada uno de nosotros pues el Padre, Sapientísimo, coloca todas esa cosas a nuestra disposición para que crezcamos sanos y felices.

 

Es necesario pues perder ese instinto depredador que caracteriza al hombre. Vamos a unir nuestras energías con las demás fuentes de energías existentes en este Planeta. Y la naturaleza es, sin duda, una maravillosa fuente de energías que podrá  y deberá  ser usada mas intensamente en un futuro breve.

 

Cuando el hombre finalmente comprenda que todo en el Universo es Uno, muchos de sus dolores desaparecerán pues el aprender a colocarse al lado de la Ley, cooperar con ella y no en una actitud hostíl y violenta, depredando  su propia casa.

 

 

Que las luces del Tercer Milenio se derramen sobre todos Uds.

y que las fuerzas de la naturaleza les llenen de salud, paz y amor.

ALEGRIA / OSHO

Nadie permite a sus hijos bailar, cantar, gritar y saltar. Por razones triviales quizá pueden romper algo,

quizá se les moje la ropa con la lluvia si corren en el exterior , por pequeñas cosas se destruye por completo una gran cualidad espiritual:

la alegría. El niño obediente es elogiado por sus padres, por sus profesores, por todo el mundo, y el niño juguetón es censurado.

Sus ganas de jugar podrían ser totalmente inofensivas, pero es censurado porque existe un peligro potencial de rebelión.

Si el niño continúa crecien¬do con total libertad para ser juguetón, acabará siendo un rebelde. No será fácilmente esclavizado;

no le podrán reclutar fácilmente en un ejército para destruir gente, o para que le destruyan. El niño rebelde se convertirá en un joven rebelde.

Entonces no podrás obligarle a que se case; no podrás obligarle a aceptar un determinado empleo; no se le podrá obligar a satisfacer los deseos

incompletos y los anhelos de sus padres. La juventud rebelde segui¬rá su propio camino. Vivirá su propia vida de acuerdo

con sus deseos más íntimos, no de acuerdo con los ideales de otra persona. Por todas estas razones, se sofoca su capacidad de jugar,

se la aplasta desde el principio. Nunca se le da una oportunidad a tu naturaleza. Poco a poco empiezas a cargar con un niño muerto en tu interior.

Este niño muerto en tu interior destruye tu sentido del humor: no puedes reírte totalmente, con todo tu corazón, no puedes jugar,

no puedes disfrutar de las cosas pequeñas de la vida. Te vuelves tan serio que tu vida, en vez de expandirse, comienza a encogerse.

La vida debe ser, en cada momento, una creatividad preciosa. No importa lo que crees, podrían ser sólo castillos en la arena,

pero todo lo que haces debería salir de tu capacidad de jugar y de tu alegría.

FLEXIBILIDAD

Un hombre es joven en proporción a su flexibilidad. Observad a un niño pequeño. Es tan suave, tierno y flexible. A medida que se envejece, todo se vuelve tenso, duro, inflexible. Pero un hombre puede permanecer absolutamente Joven hasta el momento mismo de su muerte si no pierde la flexibilidad.

 Cuando sois felices, os expandís. Cuando tenéis miedo, os encogéis, os escondéis en vuestro caparazón, porque si salís puede haber peligro. Os encogéis en todos los aspectos: en el amor, en las relaciones, en la meditación, en todo. Os convertís en una tortuga y os encogéis por den­tro. Si continuamente se permanece en el temor, tal como viven muchas personas, con el tiempo se pierde la elasticidad de la energía. Entonces os convertís en una charca de agua estancada. Dejáis de fluir, dejáis de ser un río. Os sentís cada vez más muertos.

Pero el miedo tiene un uso natural. Cuando la casa está en llamas, tenéis que escapar. No intentéis no sentir miedo o seréis unos tontos. Deberíais mantener asimismo la capacidad de encogimiento, porque hay momentos en que es necesario detener el flujo. Deberíais ser capaces de salir y de entrar, de salir y de entrar. Eso es flexibilidad: expansión, enco­gimiento, expansión, encogimiento. Es como respirar. La gente que tiene mucho miedo no respira profundamente, porque incluso esa expansión proporciona miedo. Su pecho se encoge; tendrá un pecho hundido.

Intentad encontrar maneras de hacer que vuestra energía se mueva. A veces incluso la ira es buena. Al menos hace que vuestra energía se mueva. Si tenéis que elegir entre el miedo y la ira, elegid esta última. Pero no paséis al otro extremo. La expansión es buena, pero no deberíais vol­veros adictos a ella. Lo que de verdad debéis recordar es la flexibilidad: la capacidad de moveros de un extremo al otro.

MENTE CRÍTICA

No digo que una actitud crítica sea siempre dañina. Si trabajáis en un proyecto científico, no es perniciosa; es el único modo de trabajar.

 

 Una mente crítica es una necesidad absoluta si trabajáis en un pro­yecto científico. Pero la mente crítica es una barrera absoluta si lo que intentáis es alcanzar vuestra propia interioridad, subjetividad. Con el mundo objetivo es perfectamente válida. Sin ella no hay ciencia; con ella no hay religiosidad. Hay que entender esto: cuando se trabaja objetiva­mente hay que ser capaz de usarla, y cuando se trabaja subjetivamente hay que ser capaz de dejarla a un lado. Debería emplearse como un medio. No ha de convertirse en una idea fija; deberíais ser capaces de utilizarla o no, con libertad.

Con una mente crítica no existe posibilidad de penetrar en el mundo interior. La duda es una barrera, del mismo modo que la confianza es una barrera en la ciencia. Un hombre de confianza no irá muy lejos en la ciencia, no puede. Por eso es por lo que en los días en que la religión era predominante en el mundo, este permaneció poco científico.

El conflicto que surgió entre la Iglesia y la ciencia no fue accidental; fue fundamental. En realidad, no fue un conflicto entre la ciencia y la religión, sino entre dos dimensiones de ser diferentes, lo objetivo y lo subjetivo. Su funcionamiento es distinto.

10 PASOS PARA SANAR TU VIDA.


  1. Ten la intención de amarte y aceptarte a tí mism@, a tu ser. ¡No importa el error cometido! No necesitas perder peso, tener una relación o cualquier otra cosa, comienza ahora.

  2. Presta atención a tus pensamientos. Si los pensamientos crean nuestra realidad, ¿cómo son tus pensamientos a lo largo del día? ¿Son pensamientos que te apoyan, te dan energía, te abren a nuevas oportunidades? Si no es así, tú tienes el poder para cambiarlos; sólo tú eres él que piensa en tu mente.

  3. Descubre como crear y usar poderosas afirmaciones, crea nuevas creencias posibilitadoras para enfocarte en lo que quieres ser, hacer y vivir.

  4. Dialoga con tu niñ@ interior. Háblale con palabras de aliento y mensajes positivos.

  5. Crecer significa cambiar aquello que no nos es útil. Nuestro ego tiende a aferrarse a lo conocido, a “las cosas como son”. Confía en tí mism@ y en la sabiduría interior que te guía en todo momento.

  6. Medita con regularidad: meditar te ayudará a estar en tu centro y a escuchar tu voz interior.

  7. Escucha los mensajes de tu cuerpo: te dan información vital sobre tus emociones y como te afectan.

  8. Perdona el pasado. El poder está en el presente. Ahora puedes liberarte y sentir paz. Perdonar es ganar.

  9. Deja de juzgarte y criticarte. Haces lo mejor que puedes, con la consciencia y la capacidad que tienes en cada momento.

  10. Honra tus emociones y sentimientos, aprende a expresar y liberar tu miedo, enfado, tristeza, etc. Puedes aprender a hacerlo de una forma saludable. No te atasques en ello.

¡Trata con amor y valoración al ser único y magnífico que eres!

PENSAMIENTOS Y PROPÓSITO

 

Hasta que el pensamiento no esté acompañado de un propósito no habrá logro inteligente alguno. La mayoría permite que sus pensamientos naveguen sin rumbo y a la

deriva por el océano de la vida. Tal falta de propósito es un vicio, y no ha de permitirla aquel que quiere estar a salvo de la catástrofe y la destrucción. Quien no tiene un

propósito central en su vida cae presa fácil de preocupaciones banales, miedos, problemas, y auto-compasión, y así se dirige, tan seguro como si lo buscara con intención

(aunque por un camino distinto), al fracaso, la infelicidad, la pérdida de lo querido, porque la debilidad no puede perdurar en un universo de poder. El hombre debe

concebir un propósito legítimo en su corazón, y luchar por alcanzarlo. Debe hacer de este propósito el centro de sus pensamientos. Puede tomar forma de un ideal espiritual,

o puede ser un objeto terrenal, de acuerdo con su naturaleza y los tiempos; pero cualquiera sea, debe firmemente enfocar la fuerza de sus pensamientos hacia el objetivo que

tiene ante él. Debe hacer de este propósito su tarea suprema, y debe dedicarse por completo a conseguirlo, evitando que sus pensamientos divaguen en caprichos, antojos y

fantasías, este es el camino real del dominio de sí mismo y la verdadera concentración del pensamiento. Aún si falla una y otra vez en alcanzar su propósito (como tiene que

suceder hasta que venza su debilidad), la fuerza de carácter ganado será la verdadera medida de su poder y su conquista, y formará un nuevo punto de partida para la

victoria y el poder futuros. Quienes no están preparados para un propósito grandioso, deberán fijar sus pensamientos en ejecutar sin faltas su asignación, no importa qué

insignificante pueda parecer. Sólo de esta manera pueden los pensamientos ser concentrados y enfocados, y la energía y la resolución pueden desarrollarse, y una vez

logrado esto, no habrá nada que no se pueda lograr. El alma más débil, conocedora de su debilidad, y creyendo esta verdad – que el poder sólo puede ser desarrollado con

esfuerzo y práctica, podrá aplicarla en sí misma, y añadiendo esfuerzo al esfuerzo, paciencia a la paciencia, y fuerza a la fuerza nunca dejará de crecer, y al final crecerá con

fuerza divina. Así como el hombre físicamente débil puede fortalecerse mediante un cuidadoso y paciente ejercicio, así el hombre de pensamientos débiles puede convertirlos

en poderosos ejercitándose a sí mismo en el pensar correcto. Eliminar la falta de propósito y la debilidad, y empezar a pensar con propósito, es ascender al rango de aquellos

que sólo reconocen el fracaso como uno de los caminos al éxito; quienes hacen que las circunstancias les sirvan, y quienes piensan con fortaleza, se lanzan con fiereza, y

vencen con maestría. Habiendo concebido su propósito, el hombre debe marcar mentalmente una línea recta que lo lleve a su objetivo, sin mirar a la derecha ni a la

izquierda. La duda y el miedo deben excluirse rigurosamente; son elementos que desintegran, que rompen la línea recta del esfuerzo, y la desvían, son inútiles, ineficaces.

Los pensamientos de duda y temor nunca han logrado una meta, y nunca podrán. Siempre conducen al fracaso. El propósito, la energía, el poder, y los pensamientos

enérgicos se detienen cuando la duda y el temor se arrastran entre ellos. La decisión y el propósito emanan de saber lo que podemos hacer. La duda y el miedo son los

grandes enemigos del conocimiento, y aquel que los aliente, y no los elimine, encontrará la frustración a cada paso. Aquel que haya conquistado la duda y el miedo ha

conquistado al fracaso. Cada uno de sus pensamientos está aliado al poder, y las dificultades son valientemente enfrentadas y derrotadas con sabiduría. Sus propósitos son

sembrados oportunamente, y florecen y producen frutos que caerán de tan maduros. El pensamiento aliado fuertemente al propósito se convierte en una fuerza creativa;

aquel que comprenda esto está listo para transformarse en un ser superior y más fuerte que un simple atado de pensamientos vacilantes y sensaciones cambiantes. Quien

logre esto se habrá convertido en al amo consciente e inteligente de sus poderes mentales.

 

¿AMOR O DESAPEGO?

 

Equivocadamente, entendemos el desapego como dureza de corazón, indiferencia o insensibilidad, y eso no es así. El desapego no es desamor, sino una manera sana de relacionarse, cuyas premisas son: independencia, no posesividad y no adicción. La persona no apegada (emancipada) es capaz de controlar sus temores al abandono, no considera que deba destruir la propia identidad en nombre del amor, pero tampoco promociona el egoísmo y la deshonestidad. Desapegarse no es salir corriendo a buscar un sustituto afectivo, volverse un ser carente de toda ética o instigar la promiscuidad. La palabra libertad no asusta y por eso la censuramos.

 

Declararse afectivamente libre es promover afecto sin opresión, es distanciarse en lo perjudicial y hacer contacto en la ternura. El individuo que decide romper con la adicción a su pareja entiende que desligarse psicológicamente no es fomentar la frialdad afectiva, porque la relación interpersonal nos hace humanos (los sujetos “apegados al desapego” no son libres, sino esquizoides). No podemos vivir sin afecto, nadie puede hacerlo pero sí podemos amar sin esclavizarnos. Una cosa es defender el lazo afectivo y otra muy distinta ahorcarse con él. El desapego no es más que una elección que dice a gritos: el amor es ausencia de miedo.

Walter Risso

Tags: , ,

VISIÓN E IDEALES /COMO EL HOMBRE PIENSA

 JAMES ALLEN

 

Los soñadores son los salvadores del mundo. Así como el mundo visible se sostiene por fuerzas invisibles, así el hombre, entre todos sus juicios, pecados y vocaciones sórdidas, se nutre de las visiones de belleza de sus soñadores solitarios. La humanidad no puede olvidar a sus soñadores, no puede dejar sus ideales desaparecer y morir; la humanidad vive en estos, los conoce como las realidades que un día serán vistas y conocidas.

Los compositores, escultores, pintores, poetas, profetas, visionarios, ellos son los hacedores del mundo, los arquitectos del cielo. El mundo es bello porque ellos vivieron, sin ellos la laboriosa humanidad perecería.

Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizará. Colón llevó en su corazón la visión de otro mundo, y lo descubrió; Copérnico impulsó la visión de muchos mundos y un universo más extenso, y lo descubrió; Buda contempló una visión de un mundo espiritual de santidad y paz perfecta, y entró en él.

Valora tus visiones; valora tus ideales; valora la música que agita tu corazón, la belleza que se forma en tu mente, la gracia que viste tus más puros pensamientos, de ellos crecerán condiciones encantadoras, un ambiente celestial; de ellas se construirá, si te mantienes fiel, tu mundo.

Querer es poder; soñar es lograr. ¿Deberán los bajos deseos del hombre recibir la máxima gratificación, y sus aspiraciones más puras morir sin sustento? Esa no es la ley: Tal condición nunca ocurrirá: “Pide y recibirás”.

Sueña nobles sueños, y mientras sueñes te convertirás. Tu visión es la promesa de lo que un día serás. Tu ideal es la profecía de lo que un día llegarás a revelar.

Los logros más grandes fueron al inicio y por un tiempo un sueño. El roble duerme en la bellota; el ave espera en el huevo; y en la más elevada visión del alma un ángel de la guarda se agita. Los sueños son las semillas de la realidad.

Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no han de seguir siendo las mismas si concibes un ideal y luchas por alcanzarlo. Tú no puedes movilizarte por dentro y permanecer estático por fuera.

Este es un joven oprimido por la pobreza y el trabajo; confinado largas horas en un taller insalubre; sin escuela, y sin el arte del refinamiento. Pero sueña con cosas mejores; piensa en la inteligencia y el refinamiento, en gracia y belleza. Concibe, y crea con su mente, una vida ideal; la visión de una libertad más amplia y miras más elevadas toma posesión de él; la ansiedad lo lleva a la acción, y utiliza todo su tiempo libre y sus medios, aunque sean pequeños, al desarrollo de sus poderes y talentos ocultos.

Muy pronto su mente ha sido tan alterada que el taller no puede retenerlo más. Se ha convertido en algo tan fuera de armonía con sus pensamientos que queda fuera de su vida como una ropa que es tirada, y, al crecer las oportunidades que encajan con las miras de su creciente poder, se desvanece para siempre.

Años más tarde, vemos a este joven como todo un hombre. Lo encontramos dueño de ciertas fuerzas mentales que esgrime con influencia universal y poder casi inigualado. En sus manos toma los hilos de responsabilidades gigantescas; él habla, y mira! las vidas cambian, hombres y mujeres toman sus palabras y las siguen para modificar su carácter, y, como la luz del sol, se convierte en el centro y eje luminoso alrededor del que innumerables destinos se giran.

Ha realizado la Visión de su juventud. Se ha convertido en uno con su ideal.

Y tú también, joven lector, lograrás la visión (no el deseo ocioso) de tu corazón, sea éste bajo o hermoso, o una mezcla de ambos, porque tu destino siempre te lleva hacia aquello que secretamente más amas. En tus manos será entregado el resultado exacto de tus pensamientos; recibirás lo que te ganes; no más, no menos. Cualquiera sea tu entorno actual, caerás, permanecerás, o te elevarás con tus pensamientos, tu Visión, tu Ideal.

Llegarás a ser tan pequeño como los deseos que te controlan, tan grande como tus aspiraciones dominantes: en las hermosas palabras de Kirkham Davis, “Puedes ser contador, y en breve has de salir por la puerta que por tanto tiempo ha parecido la barrera para tus ideales, y te encontrarás ante una audiencia – el lápiz aún sobre tu oreja, la tinta aún en tus dedos – y allí y entonces derramar el torrente de tu inspiración. Puedes estar pastando ovejas, y vagarás en la ciudad –bucólico y con la boca abierta; entrarás bajo la intrépida guía del espíritu en el estudio del maestro, y después de un tiempo él te dirá, ‘no tengo nada más que enseñarte.’ Y ahora te has convertido en el maestro, quien hace poco soñaba grandezas mientras pastaba ovejas. Dejarás la sierra y el cepillo para tomar en tus manos la regeneración del mundo”.

El descuidado, el ignorante, y el indolente, viendo sólo el efecto aparente de las cosas y no las cosas en sí, habla de suerte, fortuna, y azar. Al ver a un hombre hacerse rico dirán, “¡cuánta suerte tiene!” Al observar a otro hacerse intelectual exclamarán, “¡Que favorecido es!” Y al notar el carácter santo y la gran influencia de otro comentarán, “¡Cómo lo ayuda el azar a cada momento!” Ellos no ven los intentos, fracasos y la lucha que estos hombres han enfrentado voluntariamente para ganar experiencia; no conocen del sacrificio que han hecho, de los esfuerzos intrépidos que se han propuesto, de la fe que han ejercido para lograr lo aparentemente imposible, y realizar la Visión de su corazón. Ellos no saben de la oscuridad y la angustia; sólo ven la luz y la dicha, y la llaman “suerte”; no ven las largas y arduas jornadas, sino sólo contemplan el logro placentero, y lo llaman “buena fortuna”; no entienden el proceso, sino sólo perciben el resultado, y lo llaman “azar”.

En todos los asuntos humanos hay esfuerzos, y hay resultados, y la fortaleza del esfuerzo es la medida del resultado. No la suerte. “Regalos”, poder, posesiones materiales, intelectuales y espirituales son el fruto del esfuerzo; son pensamientos consumados, objetivos alcanzados, visiones realizadas.

La visión que glorifiques en tu mente, el ideal que ganó el trono de tu corazón – Con esto construirás tu vida, en eso te convertirás.

Tags: