
Las mujeres en general pensamos que tenemos muchísimos problemas; sin embargo, todos nuestros problemas se pueden englobar en tan sólo cuatro categorías: amor, salud, prosperidad y auto- expresión. De modo que, a pesar de lo complicado que parece todo, únicamente tenemos cuatro zonas que limpiar. Y el amor es la más importante de todas.
Cuando nos amamos a nosotras mismas, nos resulta más fácil amar a los demás y ser amadas por los demás. Esto a su vez mejora nuestras relaciones y nuestras condiciones laborales. Amarse a sí misma es el ingrediente principal para gozar de una buena salud. El amor hacia nosotras mismas y el amor a la vida nos conecta con la prosperidad del Universo. El amor a sí misma genera autoexpresión y permite ser creativa de maneras plenamente satisfactorias.
Personalmente pienso que toda mujer es en la actualidad una pionera. Las primeras pioneras de este país abrieron caminos, corrieron peligros, se enfrentaron a la soledad y el miedo, llevaron vidas humildes y llenas de penurias. Incluso tuvieron que construirse sus refugios y buscarse el alimento, ya que, aunque muchas estaban casadas, sus maridos se ausentaban durante largos períodos. Las mujeres tenían que arreglárselas solas para cuidarse a sí mismas y a sus hijos y buscarse sus propios recursos, con lo que dejaron sentadas las bases para la formación de este país. Los hombres jamás lo habrían conseguido sin la ayuda de esas valientes mujeres.
Las pioneras de hoy son como tú y como yo. Tenemos oportunidades increíbles para realizarnos y para alcanzar la igualdad entre los sexos. Por eso debemos florecer donde estamos plantadas y hacer la vida mejor para todas las mujeres. Si la Vida está empujando a las mujeres hacia nuevas consecuciones y libertades, tiene que haber un motivo para ello. Hemos de descubrir la forma de aprovechar este ciclo. Necesitamos nuevos mapas para vivir. La sociedad va avanzando por aguas no exploradas. Apenas estamos comenzando a saber qué tipo de cosas podemos realizar. Así pues, coge tu brújula y adelante. Todas tenemos mucho que aprender y mucho que dar. Todas podemos crear mapas y marcar pautas, sea cual sea el sector de la sociedad del que procedamos.
Nacemos solas y morimos solas. Nosotras elegimos la manera de llenar el espacio que separa estos dos acontecimientos. No hay ningún límite establecido para nuestra creatividad y nuestras posibilidades. Hemos de encontrar alegría en nuestras capacidades. A muchas se nos educó para que creyéramos que no éramos capaces de cuidar de nosotras mismas. Es fabuloso saber que sí lo somos. Por eso hemos de repetirnos con frecuencia: «Pase lo que pase, sé cómo manejarlo». EL MUNDO TE ESTÁ ESPERANDO…..
LOUISE L. HAY
